¿Cómo hago que mi hijo me obedezca? ¿Cómo puedo lograr que haga las cosas sin necesidad de perseguirlo? ¿Cómo conseguir que asuma sus responsabilidades?

 

Estas y más preguntas son las que los padres traen a consulta cuando tienen un hij@ hiperactiv@.

 

Si el niño es menor de siete años, recomiendo siempre el espacio de juego con él.

 

Esta prescripción es aconsejable con todos los niños, tengan hiperactividad, o no.

 

El espacio de juego libre, en donde el niño es siempre el que elige el juego y el padre o la madre – o ambos- juegan y se divierten con él, refuerza la autoestima y la seguridad en sí mismo; refuerza el vínculo con los padres y estabiliza al niño a nivel emocional

 

A partir de esta indicación – si se hace durante un espacio de tiempo suficientemente largo y CADA DIA – el niño estará mucho más receptivo a aceptar las normas de casa.

 

Esta es una prescripción que puede ayudar; evidentemente hay otras sobre las que iremos hablando en otras ocasiones.

 

Con hij@s mayores, aconsejo igualmente el espacio de ocio con ell@s. Evidentemente se suele sustituir el juego con otras actividades: charlas, aficiones comunes: deporte, manualidades…. Pero recomiendo actividades durante la ejecución de las cuales pueda haber conversación.